viernes, 20 de abril de 2007

Alberto Cortez

Alberto Cortez es uno de mis intérpretes favoritos; el sentimiento conque canta, la fuerza de su voz y las letras de sus canciones son verdaderas joyas de la cultura Latinoamericana. Escuchándolo, es fácil transportarse y aflorar sensaciones y sentimientos. Creo que no me equivovo al afirmar que más de uno ha sentido las lágrimas inundar sus ojos al escuchar algunas de sus canciones.

Nacido en Argentina, este pampero nació como Jose Alberto García Gallo un 11 de Marzo de 1940. Comienza a componer canciones desde los 12 años y graba su primer disco a los 20 años y como anécdota su primer éxito no fué en su Argentina natal y ni siquiera en Sur América sino en Bélgica con la canción "Sucu Sucu".

Y es que con Alberto Cortez se cumple el dicho aquel de que nadie es profeta en su tierra. Su éxito comenzó en Europa y de allí pasó a Canadá, Estados Unidos y Méjico. Siendo ya una estrella en estos Países ofreció su primer concierto en Buenos Aires (1970) el cual fué un rotundo fracaso. No es sino en 1978 cuando su Patria lo recibe como un ídolo internacional.

Aca está la canción "Mi arbol y yo", uno de sus primeros éxitos.



"Mi madre y yo lo plantamos
en el límite del patio
donde termina la casa.
Fue mi padre quien lo trajo,
yo tenía cinco años
y él apenas una rama.
Al llegar la primavera,
abonamos bien la tierra
y lo cubrimos de agua;
con trocitos de madera,
hicimos una barrera
para que no se dañara.

Mi árbol brotó...
mi infancia pasó...
Hoy bajo su sombra
que tanto creció...
tenemos recuerdos
mi árbol y yo.

Con el correr de los años,
con los pantalones largos
me llegó la adolescencia.
Fue a la sombra de mi árbol,
una siesta de verano,
cuando perdí la inocencia.
Luego fue tiempo de estudio,
con regresos a menudo
pero con plena conciencia
que iniciaba un largo viaje,
sólo de ida el pasaje
y así me ganó la ausencia.

Mi árbol quedó
y el tiempo pasó...
Hoy bajo su sombra
que tanto creció...
tenemos recuerdos
mi árbol y yo.

Muchos años han pasado
y por fin he regresado
a mi terruño querido.
En el límite del patio,
allí me estaba esperando,
como se espera a un amigo.
Parecía sonreírme,
como queriendo decirme:
""Mira, estoy lleno de nidos""...
Ese árbol que plantamos
hace tantos, tantos años,
siendo yo apenas un niño.

Aquel que brotó
y el tiempo pasó....
Mitad de mi vida
con él se quedó.
Hoy bajo su sombra
que tanto creció....
Tenemos recuerdos...
Mi árbol y yo.

"Castillos en el aire"



Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, ""¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!"".

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
""No vaya a ser que fuera contagioso...""
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...,
pero eso es imposible..., ¿o no?...

"Compañera Mía"



Yo te quiero tanto
como tanto te quiero,
que vague mi canto
por todo tu cuerpo...
Que gane la cumbre
total de tus senos
y que se derrumbe
rodando hacia el centro.

Yo te quiero tanto
como tanto te quiero,
asumir tu llanto,
liberar tus sueños.
Celar a las aves
que imitan tu vuelo
y saber que sabes,
lo que yo no puedo.

Compañera mía,
compañera mía...
de mi noche ardiente,
de mi noche fría.
Cascabel sonoro
de la fantasía.
Luz en las tinieblas
de mis rebeldías.
La de la tristeza,
la de la alegría...
Compañera mía...
compañera mía...

"No me llames extranjero" cantada con Facundo Cabral



"En un rincón del Alma" con la cantante española Marifé



En un rincón del alma donde tengo la pena
que me dejó tu adiós.
En un rincón del alma, aún se aburre el poema
que nuestro amor creó.
En un rincón del alma, me falta tu presencia
que el tiempo me robó.
Tu cara, tus cabellos, que tantas noches nuestras
mi mano acarició.

En un rincón del alma me duelen los ""te quiero""
que tu pasión me dio.
""Seremos muy felices"", ""no te dejaré nunca"",
""siempre serás mi amor"".
En un rincón del alma tambien guardo el fracaso
que el tiempo me brindó;
lo condeno en silencio a buscar un consuelo
para mi corazón.

Me parece mentira, depués de haber querido
como he querido yo.
Me parece mentira, encontrarme tan solo
como me encuentro hoy.
De qué sirve la vida, si a un poco de alegría
le sigue un gran dolor.
Me parece mentira que tampoco esta noche
escucharé tu voz.

En un rincón del alma donde tengo la pena
que me dejó tu adiós.
En un rincón del alma, aún se aburre el poema
que nuestro amor creó.
Con las cosas más bellas guardaré tu recuerdo
que el tiempo no logró
sacarlo de mi alma, lo guardaré hasta el día
en que me vaya yo.


"El amor desolado"



Yo puse el esfuerzo
y ella la desgana.
Yo el hondo silencio
y ella la palabra,
Yo senda y camino
y ella la distancia.
Yo puse los ojos
y ella la mirada.

Quise entre mis manos
retener el agua
y sobre la arena
levanté mi casa.
Me quedé sin manos,
me quedé sin casa;
fui raíz oscura
y ella tronco y rama.

Para que la cuenta
del amor sumara,
ella puso el cuerpo,
yo el cuerpo y el alma.
Era toda viento,
yo todo montaña.
Yo pura resina,
y ella pura llama.

Una noche oscura
se fue de mi casa.
Cegaron mis ojos
para no mirarla.
Para no seguirla
cerré las ventanas.
Clausuré las puertas
para no llamarla.

Puse rosas negras
sobre nuestra cama.
Sobre su memoria
puse rosas blancas.
Y a la luz difusa
de la madrugada,
me quité la vida
para no matarla.

Yo lo puse todo,
vida, cuerpo y alma,
y ella, Dios lo sabe,
nunca puso nada.

"Cuando un amigo se va" también cantada con Facundo Cabral



Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va,
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va,
una estrella se ha perdido,
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.

Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
y se empieza a rebelar,
el duende manso del vino.

Cuando un amigo se va
galopando su destino,
empieza el alma a vibrar
porque se llena de frío.

Cuando un amigo se va,
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va,
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va,
queda un espacio vacío,
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo

"Como el primer día"



Te sigo queriendo como el primer día,
con esta alegría con que voy viviendo.
Más que en el relevo de las cosas idas
en la expectativas de los logros nuevos.
Como el primer día de un sentir primero,
como el alfarero de mi fantasía.
Con la algarabía de un tamborilero
y el gemir austero de una letanía.
Como el primer día te sigo queriendo.

Te sigo queriendo, valga la osadía,
con la garantía de mis pobre sueños,
es decir, empeños porque todavía,
vive el alma mía de seguir creyendo.
Como el primer día, como el primer beso
y el primer exceso de melancolía.
Como la folía del primer intento,
como el argumento de una profecía.
Como el primer día te sigo queriendo.

Te sigo queriendo, si no lo diría,
sé que no podría con mis sentimientos,
lo que llevo adentro se convertiría
en una jauría de remordimientos.
Como el primer día eres el velero,
la estrella y el viento de mi travesía.
Mi filosofía, mi apasionamiento,
mi mejor acento, mi soberanía.
Como el primer día te sigo queriendo.



Por situación personal esta canción me arruga el corazón: "Distancia". Acá en una especial interpretación con el Grupo Los Sabandeños


Viento, campos y caminos... distancia,
qué cantidad de recuerdos
de infancia, amores y amigos... distancia,
que se han quedado tan lejos.
Entre las calles amigas... distancia
del viejo y querido pueblo
donde se abrieron mis ojos... distancia,
donde jugué de pequeño.

Un corazón de guitarra quisiera
para cantar lo que siento.

Allí viví la alegría... distancia
de aquel primer sentimiento
que se ha quedado dormida... distancia
entre la niebla del tiempo.
Primer amor de mi vida... distancia,
que no pasó del intento;
primer poema del alma... distancia,
que se ha quedado en silencio.

Un corazón de guitarra quisiera
para cantar lo que siento.

¿Dónde estarán los amigos... distancia,
que compartieron mis juegos?
¿quién sabe donde se han ido... distancia,
lo que habrá sido de ellos?.
Regresaré a mis estrellas... distancia,
les contaré mi secreto:
que sigo amándo a mi tierra... distancia,
cuando me marcho tan lejos.

Un corazón sin distancia quisiera
para volver a mi pueblo.

El Poema "Te quiero" junto con Facundo Cabral



Esta canción se las dedico a todos mis amigos



A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo;
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida, paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas;
los arrebatos de humor, la negligencia,
las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara sin querer nuestra armonía;
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir, alguna vez, por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema,
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.

Amigo mío si esta copla como el viento,
adonde quieras escucharla te reclama,
serás plural, porque lo exige el sentimiento
cuando se lleva a los amigos en el alma

Callejero


Puedo escribir los versos


Camina siempre adelante


No soy de aquí ni soy de allá


Cuando tú te hayas ido


Te quiero (poema)


A partir de mañana


La Vida


Retrato


Quien quiera beber conmigo


Te llegará una rosa


La Vejez


Treinta Monedas


Hasta Cuando


El amor desolado


La bordadora de Luz


Que suerte he tenido de nacer


Equipaje


A mis Amigos (con Mirla castellanos)


Sombras


Siempre hay algo mas


1 comentario:

nieve dijo...

Todas, absolutamente todas las canciones de aquí las puedo situar en momentos especiales de mi vida. Ultimamente, "No me llames extranjero" cantada junto a Facundo Cabral es una canción recurrente para intentar explicar en muchas ocasiones todo lo que dice la letra.

Castillos en el aire, que canción tan fantástica... Así todas